Archive for 29 septiembre 2011

Articulo en reforma sobre Túumben K´óoben:

Relegan uso de estufas verdes

FELIPE CARRILLO PUERTO.- Postrada en una silla de ruedas, María Victoria Canul Ake, padece artritis avanzada por lo que ella llama “descuido de candela”.

Desde niña se dedicó a hacer tortillas; cuando cumplió 50 años vendía panuchos a los maestros que llegaban a la comunidad de X-Hazil, para entonces ya le habían diagnosticado la enfermedad, pero aún así hacía las tortillas y tocaba el agua fría.

Cinco años después, María Victoria no puede sostenerse en pie ni sujetar un vaso entre las manos.

La artritis es un padecimiento común en esta comunidad maya, sobre todo en mujeres mayores, pero también lo son las enfermedades respiratorias por inhalar el humo de los fogones.

“Aquí con el fogón de leña nos quemamos todas las piernas y las manos, pero así hemos cocinado toda la vida”, cuenta Margarita Canul, atizando la brasa de su fogón y cuyo comal ha sido sustituido por la tapa de un ventilador oxidado.

El hollín pinta de negro las casas empobrecidas y se sabe que las mujeres cocinan por la capa de ceniza que mancha sus caras.

Esa situación está tratando de cambiarse con la instalación de estufas eficientes de leña.

Esta ecotecnología creada por la asociación civil U’yo’olché (retoño de árbol), ofrece grandes beneficios: reducción de uso de leña en 60 por ciento y la disminución de enfermedades.

Aún así, esta alternativa, sigue compitiendo con un comal sobre tres grandes piedras sobre el suelo, llamado fogón.

“Lo más difícil es cambiar la cultura de la gente, porque aún con una estufa ahorradora de leña como Túumben Kóoben que elimina el humo de las casas y ahorra hasta 60 por ciento de la madera, todavía la gente se resiste”, reconoció Dulce Magaña, coordinadora del proyecto de instalación de estufas ahorradoras de la ONG.

Magaña advierte que la inhalación de tres horas de fuego abierto equivale al consumo de entre 10 y 15 cigarros.

La construcción de las estufas ahorradoras requiere sólo cuatro horas con materiales locales y baratos: cáscara de elote, nopal machacado o en jugo, tierra roja, tierra blanca, cal y 10 kilos de cemento.

A decir de Braulio Medina, albañil que ha instalado las 14 estufas de su localidad, el modelo es perfectible: a la suya le instaló una cubeta con llave de agua adaptada al lado de los comales para calentar agua y minimizar el riesgo de artritis.

A futuro, la organización que ha instalado estufas “verdes” en 16 comunidades del corredor biológico entre las reservas de Sian Kan y Calakmul, busca crear una microfinanciera para que se cubra el costo de las estufas en cinco meses.

Feliciana Kú Morales, de 79 años, una de las beneficiadas del proyecto, detalló que cuando en una fiesta del pueblo llevaron la estufa, ella pensó que era una tontería.

Ahora a casi un año de tenerla, asegura que hace mejor tortillas que en cualquier fogón.

“Mira, no se me pasa la tortilla. Es una hermosura”, presume en maya.

Alternativa maya

En Quintana Roo se han instado 2 mil 400 estufas ahorradoras, mil son del modelo de U’yo’olche y el resto son las que distribuyen la Sedesol, la Conanp y la Conafor.

· Expulsa fuera de la casa el hollín.

· Disminuye inhalación de humo y males respiratorios.

· Tiene una cubeta con llave para calentar agua y disminuir el uso de agua fría y el riesgo de artritis.

· Su construcción requiere 4 horas y materiales baratos: cáscara de elote, nopal machacado o en jugo, tierra roja, tierra blanca, cal y 10 kilos de cemento.

· Disminuye exposición y riesgos por el fuego

· Reduce 60% el uso de leña respecto del fogón convencional.

Fuente: http://www.reforma.com

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Articulo en la Jornada sobre el proyecto Túumben K´óoben

http://www.jornada.unam.mx/2011/09/22/sociedad/040n1soc

Acciones en QR contra las emisiones contaminantes
Laura Poy Solano y Felipe Carrillo
Enviada y corresponsal
Periódico La Jornada
Jueves 22 de septiembre de 2011, p. 40

Carrillo Puerto, Q. Roo, 21 de septiembre. Poco más de 5 mil personas que habitan en el corredor biológico de Sian Ka’an-Calakmul, considerada la segunda zona selvática más importante de América Latina, dejaron de emitir 7 mil toneladas de bióxido de carbono cada año debido al uso de estufas ahorradoras de leña y de ollas solares, con las que disminuye hasta 50 por ciento el consumo de biomasa, así como los efectos nocivos para la salud por el humo que emite en su combustión.

Con apoyo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, la Comisión Nacional Forestal y el Fondo Canadá para Iniciativas Locales, 16 comunidades de los municipios de Felipe Carrillo Puerto y José María Morelos se han sumado a las acciones para preservar una de las zonas boscosas más importantes del país, pues 75 por ciento es de propiedad ejidal.

Sébastien Proust, presidente de U’yoolche, organización que encabeza el proyecto de estufas ahorradoras de leña Túumben K’óoben (nuevo fogón), señaló que se busca “prevenir una crisis ambiental debido a la extracción excesiva de leña, por lo que se promueve un uso más sustentable con esquemas más integrales. Se busca salvar la selva e impactar las condiciones de salud y económicas de las familias”.