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¿REDD?

REDD va a ser uno de los principales temas a negociar en la COP16.

Para hablar del tema, presentamos aquí un excelente artículo de Bionero.org:

Rumbo a la COP16: Financiamiento para REDD

por Por Iván Zúñiga / CCMSS — Última modificación Aug 11, 2010 06:56 PM

— archivado en: CCMSS, Cambio climático, COP16, REDD

La deforestación y degradación de bosques es una de las tres principales fuentes de gases de efecto invernadero aportando un 17.4% según el Panel Intergubernamental de Cambio Climático, por encima del 13% de las emisiones del transporte. Esta situación junto con la oportunidad de convertir los bosques de emisores a sumideros netos de carbono y la necesidad de conservar los procesos ecológicos que sustentan los ecosistemas forestales, hacen urgente el detener la deforestación del planeta lo más pronto posible.


La propuesta del mecanismo de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación Evitadas (REDD), será discutido en la COP16. Imágenes vía CCMSS

MÉXICO.-  El adecuado diseño de un mecanismo de financiamiento basado en los acuerdos que actualmente se negocian dentro de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) que proporcione los recursos necesarios para combatir las causas locales de la pérdida de masa forestal resulta indispensable para lograr la implementación a nivel nacional de esquemas de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación Evitadas (REDD) y la aplicación de políticas de desarrollo que favorezcan la transición de las economías hacia modelos de crecimiento con bajas tasas de emisión de carbono.

Ésta será sin duda una de las negociaciones más importantes durante la Decimosexta Conferencia de las Partes (COP16) a celebrarse en diciembre de 2010.

Las discusiones sobre el financiamiento casi siempre son vistas como “mercado vs fondos públicos”, sin embargo, existen otros aspectos fundamentales que deben ser considerados en el diseño del mecanismo, ya que las necesidades de financiamiento no serán las mismas en el tiempo y cambiarán de la generación de capacidades nacionales en los primeros años para establecer estrategias REDD, sistemas de monitoreo, reporte y verificación hacia la implementación y el mantenimiento de acciones locales que hagan realidad la conservación de los ecosistemas forestales.

Para reducir las emisiones por deforestación y degradación de los bosques en un 50% para el año 2030 con respecto a 1990, serán necesarios entre 17 y 33 billones de dólares anuales adicionales al financiamiento que actualmente otorgan los países y los organismos multilaterales como ayuda oficial para el desarrollo, (1) y todo parece indicar que la única forma de alcanzar estos niveles de financiamiento será a través de un mecanismo que logre combinar recursos públicos con privados provenientes de mercados. Es por esto, que con miras a las negociaciones de la COP16 crece el consenso entre los principales actores involucrados para crear lo que se denomina una “canasta REDD” que pueda combinar opciones de financiamiento que logren cubrir distintas necesidades, las cuales cambiarán a través del tiempo.

Financiamiento REDD y bosques

Hasta ahora, el financiamiento otorgado a los países en desarrollo a través de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) por parte de los países industrializados ha fracasado en detener los procesos de deterioro de los ecosistemas forestales debido principalmente a tres factores:

  • 1. El nivel de financiamiento otorgado ha resultado insuficiente para competir con las causas de la deforestación ya que la AOD brindada a los países en desarrollo para lograr la conservación de los bosques tropicales ha sido en promedio menor a los US$ 1,000 millones anuales, mientras que el costo estimado para detener la deforestación en un 50% es de entre US$ 17,000 y 33,000 millones anuales. (2)
  • 2. La AOD y el financiamiento otorgado por las instituciones internacionales se ha centrado principalmente en impulsar acciones de conservación pasiva de biodiversidad, sin considerar la necesidad de cambio en las políticas nacionales de desarrollo para promover el desarrollo económico de las economías forestales locales.
  • 3. La estructura internacional a través de la cual llega el financiamiento a los países en desarrollo para detener la deforestación fragmenta los recursos y funciona de forma descoordinada, ya que se actúa bajo un enfoque centrado en proyectos y sin considerar las fugas (el traslado de la deforestación de un sitio a otro) a nivel nacional.
  • 4. Los esfuerzos nacionales para reducir la deforestación en la mayoría de los casos se han basado en la aplicación de regulaciones y medidas policiacas, y en el otorgamiento de incentivos a la conservación pasiva, en concordancia con las prioridades impuestas desde la AOD y las instituciones internacionales.

Aún cuando el último informe de la FAO publicado en 2010 refleja una disminución en el ritmo de deforestación del planeta durante los últimos diez años, este proceso continúa por causas naturales y cambio de usos de suelo a un ritmo de pérdida de 13 millones de hectáreas anuales principalmente en Sudamérica y África, liberando un estimado de 0.5 Gigatoneladas de carbono durante el periodo. (3)

Detener el proceso de deforestación en el planeta representa grandes retos y sobre todo, enormes costos a pesar de ser considerada la opción más barata para reducir emisiones, pues según las estimaciones presentadas por el informe “Cambio Climático: financiando los bosques globales” (conocido como Eliasch Review), reducir al 50% la deforestación del planeta para el año 2030 requiere una inversión de entre 17 y 33 billones de dólares anuales si el carbono emitido en los bosques es incluido en un sistema internacional de comercio de emisiones.


Sin embargo, diversos estudios han encontrado que los mercados globales de carbono podrían aportar cerca de 7 billones de dólares anuales para reducir la deforestación en el 2020 dependiendo de las metas de reducción, los precios del carbono y las regulaciones impuestas al intercambio de carbono, lo que dejaría un hueco de financiamiento entre 11 y 19 billones de dólares anuales que deberían ser cubiertos por los países incluidos en el Anexo 1 del Protocolo de Kyoto y otras formas de financiamiento internacional. (4)

La “canasta REDD”

Para lograr abatir la deforestación en todo el planeta, al margen de los resultados de las negociaciones internacionales, durante los primeros años será necesario construir capacidades a niveles nacional y local de medición, monitoreo, y verificación además de estrategias de acción que estabilicen las regiones forestales, garanticen la adicionalidad de las emisiones evitadas y no generen fugas. Una vez construidas las capacidades a nivel nacional, será necesario mantener flujos importantes de recursos para financiar la implementación de las acciones REDD locales.

Debido a que las necesidades para establecer mecanismos REDD son distintas en el tiempo, los requerimientos y las fuentes de financiamiento serán también distintos. Esta situación refleja la necesidad existente de combinar el financiamiento de gobiernos, instituciones internacionales y otras fuentes en el corto plazo para generar capacidades e iniciar acciones REDD a nivel regional, y continuar en el mediano y largo plazos los esfuerzos con financiamiento proveniente de mecanismos vinculados al mercado o directamente el intercambio de emisiones en los mercados.

El mercado de carbono y REDD

Contrario a lo que se piensa normalmente, el comercio de carbono por deforestación evitada no es algo desconocido a nivel internacional. El 28% del total de las reducciones de carbono del sector forestal comercializadas durante 2007 correspondieron a emisiones evitadas en el mercado voluntario (Voluntary Emission Reductions –VERs),5 en el que el comercio de créditos REDD ha crecido rápidamente, pasando del 1% del total comercializado en 2008 al 7% del total comercializado durante 2009. (6)

Si bien la existencia de transacciones de carbono en el mercado voluntario brinda una primera experiencia sobre lo que podría ser una importante fuente de financiamiento para lograr la reducción de la deforestación de los bosques en el largo plazo, en el corto plazo el intercambio de reducciones de emisiones aún enfrenta serios problemas de credibilidad pues podrían estar ocultando fugas a nivel nacional e internacional en tanto no exista un mecanismo internacional que asegure reducciones reales y sigue pagando precios demasiado bajos (en 2009 el precio cayó hasta US$ 2.9/tCO2e, implicando una caída del 54% del precio con respecto a 2008) que no generan incentivos reales para detener la deforestación.


Dudas y reflexiones acerca del financiamiento REDD

De acuerdo con estimaciones publicadas por la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, el costo de reducir en 10% las tasas de deforestación en el tiempo podría estar entre US$ 2 y 5 por tonelada de CO2 y entre US$ 10 y 21 por tonelada de CO2 si la reducción es del 50%. La venta de emisiones a estos precios podría generar flujos de financiamiento hacia los propietarios de las tierras que reduzcan la pérdida de los ecosistemas forestales de entre US$ 20-35 por hectárea al año (para el caso de 10%) hasta US$ 85-252 por hectárea al año (para el caso de 50%). (7)

Para los autores de esta investigación, al igual que para muchos de los principales actores a nivel internacional en las negociaciones sobre cambio climático, un financiamiento de estas magnitudes provee “poderosos” incentivos económicos para reducir la deforestación en zonas marginadas donde la población elimina cobertura forestal para establecer actividades agrícolas. (8)

Si bien los niveles de financiamiento previstos en gran parte de las estimaciones actuales pudiesen resultar atractivos para detener la deforestación en algunas regiones del planeta, podrían resultar insuficientes debido al actual incremento en los precios de los alimentos y las materias primas forestales. Es debido a esto, que entre algunos sectores está cobrando fuerza la idea de que el financiamiento REDD debe funcionar como una palanca para desarrollar el manejo sustentable de los bosques como un pilar más de desarrollo de los países pobres y la generación de ingresos sostenidos en el tiempo para las personas que habitan regiones forestales.


Quizás este es uno de los puntos más controvertidos actualmente y criticados por algunas organizaciones de la sociedad civil internacional, ya que detener la deforestación y el cambio climático no puede depender solamente de mecanismos que mercado que pueden mantener deprimidos los precios del carbono forestal en el tiempo si las metas de reducción de emisiones por deforestación y la regulación establecida por los acuerdos internacionales no son los adecuados.

Aún cuando el uso de mecanismos de mercado representa riesgos para detener las emisiones por deforestación en el planeta, es importante considerar que el nivel de financiamiento adicional necesario para REDD será difícil de alcanzar solamente a través de fondos públicos de los países desarrollados y organismos multilaterales, dejando pocas alternativas para establecer un mecanismo de financiamiento internacional que realmente logre detener el incremento de la temperatura en un máximo de 2°C.

Conclusiones

Detener las emisiones de gases de efecto invernadero causados por la deforestación y degradación de los bosques es una de las prioridades de combate al cambio climático a nivel internacional, y por lo tanto, uno de los aspectos más importantes en las negociaciones rumbo a la COP16.

Hasta ahora los esfuerzos por detener la pérdida de los ecosistemas forestales del planeta no ha tenido buenos resultados debido a la falta de una estrategia clara y unificada que logre canalizar adecuadamente los esfuerzos de financiamiento internacional de la AOD.

Para lograr detener las emisiones por deforestación y degradación en un 50% para el año 2030 requiere inversiones de entre US$ 17 y 33 billones de dólares anuales, que podrían ser financiados durante los primeros años con recursos adicionales de los países del Anexo I y organismos multilaterales y posteriormente mediante mecanismos de mercado, ya que difícilmente la AOD logrará en el tiempo movilizar y mantener estos niveles de financiamiento.

El adecuado diseño de un mecanismo de financiamiento para REDD a nivel internacional que combine una “canasta” de recursos provenientes de la AOD, fondos de organismos multilaterales y financiamiento privado a través del comercio de emisiones evitadas parece factible si existen metas ambiciosas de reducción y se genera una fuerte regulación como resultado de las negociaciones entre países.

El uso de instrumentos de mercado para financiar REDD no es nuevo y en 2009 creció de forma importante, sin embargo, confiar en esta alternativa para lograr las reducciones necesarias de emisiones por deforestación y degradación de los bosques aún genera dudas pues los precios estimados para el mercado podrían resultar demasiado bajos para competir contra otras opciones de uso de suelo, sobre todo si se considera que los alimentos y las materias primas han venido incrementando sus precios en los últimos años.

Con la información existente hasta hoy, parece que confiar en el mercado para lograr el financiamiento suficiente para detener la pérdida de los bosques y las emisiones de carbono forestales en el largo plazo representa algunos riesgos, pero también parece ser la única forma de lograr los niveles necesarios de financiamiento.

Si bien el debate para lograr un mecanismo de financiamiento para REDD sigue abierto, quizás la pregunta más importante que enfrentan las negociaciones hacia y durante la COP16 no es sobre la inclusión o exclusión de los mecanismos de mercado sino cómo lograr que el financiamiento fluya hasta los países en desarrollo bajo condiciones que realmente contribuyan a detener la pérdida de los ecosistemas forestales.

Fuentes citadas:

1 Eliasch, J. (2008) Climate Change: Financing global forests. The Eliasch Review. Earthscan, London. Disponible en:

http://www.forestcarbonportal.com/resource/climate-change-financing-global-forests-eliasch-review-0

2 Idem.

3 FAO (2010) Evaluación de los recursos forestales mundiales 2010. Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Disponible en: http://www.fao.org/forestry/fra2010

4 Viana, Virgilio M. (2009) Financing REDD: meshing markets with government funds. International Institute for Environment and Development, London. Disponible en: http://www.iied.org/pubs/display.php?o=17053IIED

5 Vickers, Ben (2008) Financing REDD: a Matter of Compliance? RECOFTC The Center for People and Forests. Disponible en:

http://www.recoftc.org/site/fileadmin/docs/publications/The_Grey_Zone/2008/Financing_mechanisms_for_REDD_260608.pdf

6 Hamilton, Katherine et al. (2010) Building Bridges: State of the Voluntary Carbon Markets 2010, Ecosystem Marketplace & Bloomberg

New Energy Finance, Disponible en:

http://www.ecosystemmarketplace.com/pages/dynamic/resources.library.page.php?page_id=7585&section=our_publications&eod=1

7 Kindermann, Georg et al. (2008) Global cost estimates of reducing carbon emissions through avoided deforestation. Proceedings of

the National Academy of Sciences of the United States, vol. 105, no. 30, 29 de Julio de 2008. Disponible en:

http://www.pnas.org/content/105/30/10302

 

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